Alcohol que ya no es "social", marihuana todos los días, cocaína los fines de semana, pastillas para dormir que no puedes dejar. Pedir ayuda es difícil y casi siempre llega después de intentarlo solo. La adicción es una condición médica tratable, y tratarla bien incluye mirar lo que hay debajo.
La adicción casi nunca viaja sola. En un metaanálisis de 22 encuestas poblacionales, quienes tenían un trastorno por consumo de drogas tenían casi 4 veces más probabilidad de depresión mayor y alrededor de 3 veces más de un trastorno de ansiedad; con el alcohol, el riesgo de depresión fue más del doble (Lai et al., Drug Alcohol Depend, 2015). A esa combinación se le llama patología dual. Si solo se atiende el consumo, la depresión, la ansiedad o el TDAH sin tratar empujan a recaer; si solo se atiende el ánimo, el consumo sabotea el tratamiento.
Lo otro que casi nadie dice: existen medicamentos que reducen las recaídas y se usan poco. Para el alcohol, la naltrexona y el acamprosato tienen buena evidencia (Jonas et al., JAMA, 2014). El Dr. Moya Sánchez, además de psiquiatra, cuenta con la certificación oficial en Consejería en Adicciones (CONOCER EC0548).
Sustancias que atendemos
Alcohol
Consumo que se sale de control, lagunas, temblor o ansiedad por la mañana, intentos fallidos de reducir. Manejo de la abstinencia y medicamentos para prevenir recaídas.
Naltrexona · Acamprosato
Marihuana
Consumo diario para "funcionar" o dormir, ansiedad o paranoia, desmotivación. En personas con riesgo, puede desencadenar psicosis.
Patología dual
Cocaína y estimulantes
Consumo en fines de semana que se vuelve frecuente, bajones depresivos después, problemas de dinero o de pareja. Se trata el craving y el ánimo.
Craving · Ánimo
Benzodiacepinas
Clonazepam o alprazolam que empezaron como ayuda y ahora no puedes dejar. El retiro se hace de forma gradual y planeada.
Retiro seguro
Tratamiento con mayor evidencia
Medicamentos, entrevista motivacional y tratar lo que hay debajo
En una revisión de 122 ensayos, el acamprosato y la naltrexona oral redujeron el regreso a la bebida (Jonas et al., JAMA, 2014). La entrevista motivacional, que trabaja la ambivalencia en lugar de confrontar, reduce el consumo frente a no recibir intervención (Smedslund et al., Cochrane, 2011). El resto del plan depende de lo que acompañe al consumo: depresión, ansiedad, TDAH o trastorno bipolar se tratan al mismo tiempo. Cuando la abstinencia puede ser peligrosa, como en el alcohol o las benzodiacepinas en dosis altas, se valora si conviene manejarla en un entorno hospitalario.
Naltrexona / acamprosatoEntrevista motivacionalManejo de abstinenciaPatología dualPrevención de recaídas
¿Cuándo vale la pena una valoración?
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Has intentado reducir y no lo logras
Prometerte "solo el fin de semana" o "solo dos copas" y no cumplirlo es una de las señales más claras de que el consumo ya no depende solo de la voluntad.
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Te sientes mal cuando no consumes
Temblor, sudor, ansiedad, insomnio o irritabilidad al dejar de consumir indican dependencia física. Dejar el alcohol o las benzodiacepinas de golpe puede ser peligroso: consúltalo antes.
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Consumes para no sentir
Si el alcohol o la marihuana se volvieron la forma de manejar la ansiedad, la tristeza o el insomnio, hay algo debajo que también necesita tratamiento.
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Ya hay consecuencias
Problemas en el trabajo, con la pareja, con el dinero o con la ley. No hace falta "tocar fondo" para empezar.
Cómo es la valoración
Sin juicios y con confidencialidad. La consulta con el Dr. Moya Sánchez incluye:
Historia del consumo: sustancias, cantidades, intentos previos de dejarlo y qué ha funcionado
Referencias: Lai HMX et al. Prevalence of comorbid substance use, anxiety and mood disorders in epidemiological surveys, 1990-2014. Drug Alcohol Depend 2015;154:1-13 · Jonas DE et al. Pharmacotherapy for adults with alcohol use disorders in outpatient settings. JAMA 2014;311:1889-1900 · Smedslund G et al. Motivational interviewing for substance abuse. Cochrane Database Syst Rev 2011;5:CD008063 · DSM-5-TR (APA, 2022)
Preguntas frecuentes
Diagnostica el trastorno por consumo y lo que lo acompaña (depresión, ansiedad, TDAH, trastorno bipolar), maneja la abstinencia de forma segura y receta medicamentos que reducen el craving y las recaídas. También trabaja la motivación para el cambio y coordina con centros de tratamiento cuando hace falta.
Sí. La naltrexona y el acamprosato tienen buena evidencia para reducir el regreso a la bebida; en una revisión de 122 ensayos ambos fueron útiles y sin diferencias claras entre ellos. Se eligen según tu salud, tus otros medicamentos y tus objetivos. No sustituyen el resto del tratamiento, pero lo hacen más fácil.
Puede serlo si hay dependencia física. La abstinencia de alcohol puede causar temblor, sudoración, presión alta y, en casos graves, convulsiones o delirium. Por eso conviene valorarlo antes con un médico, que decidirá si se puede manejar en casa o si es más seguro hacerlo en un hospital.
Es la coexistencia de una adicción con otro trastorno mental, como depresión, ansiedad, TDAH o trastorno bipolar. Es muy frecuente: quienes tienen un trastorno por consumo de drogas tienen casi 4 veces más probabilidad de depresión mayor. Tratar ambas cosas al mismo tiempo mejora el pronóstico.
Sí. Lo que se habla en consulta está protegido por el secreto profesional y la normativa de expediente clínico. Las excepciones son situaciones de riesgo grave para ti o para otras personas, que se explican desde la primera cita.
La consulta de primera vez cuesta $2,000 MXN y la subsecuente $1,600 MXN, presencial en Del Valle, CDMX, o en línea por Google Meet desde cualquier estado.
¿El consumo ya te está costando más de lo que te da?
Una valoración psiquiátrica puede ordenar el plan: abstinencia segura, medicamentos que ayudan y tratamiento de lo que acompaña al consumo. Presencial en Del Valle o en línea.